El plató de "De Viernes" se convirtió en el escenario de un choque frontal entre Rocío Flores y Terelu Campos, donde la memoria familiar fue el principal foco de disputa. La hija de Antonio David quiso dejar claro desde el primer momento que en su entorno doméstico la figura de su abuela, Rocío Jurado, sigue estando muy presente de forma positiva. Según su testimonio, su hermano David rinde homenaje a la artista diariamente a través de su música, desmintiendo así cualquier teoría sobre un posible borrado de la identidad materna en su hogar actual.
La tensión alcanzó su punto álgido cuando se puso sobre la mesa el papel de Terelu como supuesta figura cercana a la familia en el pasado. Rocío Flores cuestionó con dureza la veracidad de los recuerdos de la colaboradora, asegurando que sus encuentros han sido mínimos y carentes de un vínculo real. Para la joven, el relato de Campos sobre una relación estrecha no coincide con su propia vivencia, lo que provocó un cruce de reproches sobre quién posee la verdad legítima de lo ocurrido hace años.
Uno de los ataques más directos de Rocío fue hacia el supuesto "amor incondicional" que Terelu afirma sentir por su hermano David. La joven lanzó un dardo envenenado al señalar que, si ese sentimiento fuera tan profundo, se habría traducido en llamadas o gestos de interés que, según ella, nunca se produjeron durante el tiempo que su hermano ha vivido fuera del radio de acción de su madre. Esta acusación de "falsedad" emocional dejó a la comunicadora en una posición defensiva y visiblemente incómoda ante el público.
Por su parte, Terelu Campos no se quedó callada y apeló a la lógica de la edad para justificar la falta de memoria de Rocío. La colaboradora insistió en que el hecho de que la joven fuera apenas una niña de tres años cuando ocurrieron ciertos encuentros no invalida su existencia. Terelu reafirmó que ella fue testigo de la infancia de ambos hermanos y de la adoración que sentían por su abuela, sugiriendo que la perspectiva de Rocío está sesgada por no haber tenido la madurez suficiente para procesar esos momentos en su día.
Finalmente, el debate derivó en una reflexión sobre la influencia de los adultos en la construcción de los recuerdos infantiles. Mientras Terelu insinuaba que el interés de David por su abuela podría estar fomentado por su padre para mantener una conexión estratégica, Rocío defendió la pureza de ese sentimiento como algo que nace del propio corazón de su hermano. Este enfrentamiento no solo reabrió viejas heridas, sino que evidenció la fractura total entre el círculo de las Campos y los Flores, dejando pocas esperanzas de una reconciliación futura.

















