Rocío Flores ha decidido romper su silencio y compartir su visión sobre la relación con su madre, Rocío Carrasco, y con Fidel Albiac. Sus palabras han generado gran expectación, ya que durante meses había optado por mantener un perfil discreto frente a la polémica familiar.

En sus declaraciones, la joven subrayó el impacto que la exposición mediática ha tenido en su vida personal. Señaló que no es fácil convivir con la presión pública y que cada gesto suyo se convierte en noticia, lo que le obliga a ser cautelosa en cada aparición.

Más allá de la tensión familiar, Rocío Flores insistió en que su intención es transmitir su experiencia con sinceridad. Su testimonio abre nuevamente el debate sobre los límites de la televisión y la responsabilidad de los medios al tratar asuntos íntimos que afectan directamente a los protagonistas.